Amor infinito
La Comunidad “Día de las de las Madres” nace el 06 de mayo de 1982, cuando un grupo de personas, mujeres, hombres y niños motivados por la imperiosa necesidad de obtener una vivienda realizan su asentamiento en las adyacencias de un terreno baldío y conocido anteriormente como un hato donde se practicaba la agricultura y la cría de animales.
Según sus habitantes, a inicios de la creación y conformación de la localidad, estos terrenos se encontraban en un alto grado de abandono y enmontado. Al mismo tiempo estas tierras eran pertenecientes, para la época a la Asociación “San Isidro Lans”, empresa que para entonces no ocupaba estos terrenos para ningún tipo de actividad.
Los primeros habitantes que para entonces se asentaron en estos terrenos levantaron pequeñas viviendas construidas de diferentes materiales como: Palos, Zinc, Cartón, Trapos, Palmas de coco, etc… con la finalidad de crear un hogar digno para la convivencia humana.
Mediante un convenio Marcial Hernández, Presidente de la asociación de vecinos para ese entonces, logra comprar más de la mitad de las tierras, esto trajo como consecuencia la preocupación de las personas que comenzaban a convivir en estos terrenos. Por otra parte la señora Aura de Fuenmayor compra el resto del espacios aproximadamente dos cuadras de esta manera las tierras ya habitadas por un pequeño grupo pasan a manos de sus nuevos propietarios.
Un aproximado de sesenta Familias conformaba la invasión, a estos terrenos liderizados por Edith Hernández habitante del sector, quien era considerada como líder al momento de invadir las tierras. Hernández era quien organizaba a las personas y les daba ubicación para construir sus viviendas.
A medida que transcurría el tiempo los habitantes se aferraban a sus terrenos, pero Marcial Hernández mas tarde pretendería desalojar a las personas que habían construidos sus hogares A esto los habitantes denunciaban que Marcial Hernández nunca había presentado los documentos que le acreditaban como propietario de las tierras.
A consecuencia de esto la asociación que dirigía su persona se disolvió, como producto de esta situación Hernández se vio forzado a dar la orden de desalojo, en ese momento hacían su llegada a las tierras invadidas, tomando por sorpresa a la mayoría de las personas. La impotencia reinaba al momento de producirse el hecho solo lo mirada perdida de personas que observaban venirse abajo las pequeñas que habían fabricado con tanto esfuerzo.
Pero este acto no seria suficiente para tratar de amedrentar a una población carente de vivienda propia. Días después los ocupantes de las tierras volverían a levantar sus hogares en las mismas inmediaciones del desastre.
A medida que transcurría el tiempo cada Familia se esforzaba por construir de nuevo su vivienda, solo dos meses fueron suficientes para que Marcial Hernández repitiera con el apoyo de las autoridades y pesadas maquinarias el proceso de desalojo y derrumbe da las casas nuevamente.
Los habitantes manteniendo el espíritu de positivo e impulsados por la necesidad de obtener una vivienda digna de un hogar familiar, deciden no rendirse y continuar en la lucha para conseguir un techo estable.
Pero nuevamente en la persecución de un objetivo por parte de Hernández al querer desalojar a los habitantes habiendo perdido las esperanzas de continuar en lucha, consiguen un nuevo punto de guía afianzados en su máximo líder: Edith Hernández quien impulsa la voluntad de los habitantes para insistir en la lucha por sobrepasar los obstáculos presentes.
La comunidad entera se organiza en grupos para defender cada punto dentro de los terrenos, a esto se resalta el acto de valentía de las mujeres quienes armados con fuego, piedras y bombas hechas de gasolina entre otras, para defender lo que desde un primer momento consideraron su hogar de convivencia.
Marcial Fernández y las autoridades presentes se topan con una gran barra humana y su asombro no basto para retroceder. De esta manera se desata la violencia como acto primordial.
Las consecuencias no se hicieron esperar un gran numero de personas resultaron heridas entre ellas hombres y principalmente las mujeres para mayor ejemplo es el acto de violencia cometido por el señor Marcial Hernández a una habitante del sector la señora Claudia Bracho quien resulto gravemente herida.
Calmadas las aguas y transcurrido varios meses se llega a un acuerdo entre los habitantes y Hernández donde la finalidad era elaborar una carta y enviar al ministerio de infraestructura y por medio de la empresa catastro realizar la medición para la repartición de los terrenos legales y darle culminación al problema existente. “Pago ficticio”.
Con este acontecimiento pasaron los años y Edith Hernández había sido elegido como presidente de la asociación de vecino, luego debido a su mala gestión los vecinos deciden considerar la idea de remplazar a su líder principal.
Edgardo Ferrebuz fue electo pocos meses después y Edith Hernández se retira. Ferrebuz no duro mucho tiempo en su cargo como líder en la representación vecinal por cuestiones personales.
Deny Delgados se afianza con el cargo de presidente de la nueva asociación de vecinos durante su gestión logro apoyar a la comunidad para obtención de su primeros servicios públicos.
Delgado fue despojado de su cargo según versiones, por los engaños y manipulaciones de la señora Maria de González para con los habitantes. Maria de Gonzáles logra tener el cargo en la presidencia vecinal con el apoyo de los líderes de las comunidades adyacentes.
A través de los años gran cantidad de personas se acercaban a la comunidad para formar parte de la misma. Con el paso del tiempo sus habitantes han logrado conformar un pequeño poblado que actualmente refleja su crecimiento, en la convivencia de sus habitantes.
Hoy en día la problemática principal que afronta la comunidad y de consideración seria por sus habitantes es la es la situación que se presenta en las adyacencias de un jagüey que siempre ha estado presente y que desde los inicios los habitantes han logrado reducirlo por medio de relleno para suplir la escasez de espacio y poder establecer y construir una vivienda.
Año:2003
Grupo: 22-15
PFG:Comunicaciòn Social
Universidad Bolivariana de Venezuela
“Mujeres
Tan sólo una palabra
y miles de haceres.
Tan sólo una palabra
y seres.
De historias incompletas
y voces acalladas.
De necesidades implícitas
y no manifestadas.
Mujeres de tiempo y espera.
De búsquedas nuevas
en caminos de trincheras.
Mujeres, tan sólo Mujeres.
En acción, en futuras esferas.”
Marisa Avogadro