Formaciòn Religiosa desde Nuestro Hogar

La familia es un elemento dinámico padre, madre e hijos; es la formación clásica. “La célula fundamental” (Pereira, 2005).
El núcleo, la base, el punto de partida. Su origen se sumerge en el tiempo. Pese a ello constituye el corazón de la sociedad contemporánea, además es atravesada por los factores de la vida social, la política, la economía, la fe, la cultura y más que a ratos la dividen, la fragmentan o, en todo caso la reafirman, en permanente movimiento, en constante evolución. Sigue siendo la pieza clave en el engranaje del desarrollo humano un elemento básico en la identidad de cada individuo un motor para su formación y progreso (Pereira, 2005).
En la familia los padres tienen el oficio duro y delicado, aún más en lo vertiginosos tiempos que corren de padres y madres trabajadoras” nanas electrónicas y amigos que entran a casa a través de la red por citar un ejemplo” se dice que no hay escuelas para padres pero tal afirmación carece de sentido ha sido superado, las escuelas existen, como existen herramientas que lo trasformen en los principales educadores de sus hijos, de la psicología vienen algunas, de la luz otros de antropólogo y sociólogos hablan de matrisocialidad por encima de patriarcado, es decir, la madre como modelo de la sociedad (Familia futura 25-4-05)
La sociedad del nuevo milenio tiene por delante el reto de reconocerlo de valorarlos, de superar sus propios temores para aceptar las consideraciones son muchas pero el mundo se mueve vertiginosamente y tal vez deba reflexionar sobre el mundo.
Los padres se ven en la necesidad de trabajar y esforzarse para sustentar el hogar, sin embargo en muchas ocasiones a traído como consecuencias el descuido del hogar y son otras personas quienes le dan educación a los hijos día a día el mundo avanza y ofrece muchas posibilidades de mejor vivir entonces cuando hay que detenerse a pensar ¿Cómo será nuestra familia dentro de algunos años? Sin embrago la madre como eje fundamental siempre ha sobresalido en el circulo familiar puede que sea ella la que mantengan los valores presentes dentro de la familia.
La familia tiene que asumir su rol en la protección de sus hijos e hijas, ya que estos últimos por su condición de niño, niña o adolescentes están en un proceso de desarrollo, sus necesidades y habilidades varían con la edad, y constituye la familia el núcleo en el cual encuentran la verdadera base de sus valores y principios, los cuales no serán adquiridos ni siquiera con toda la formación académica a la cual puedan tener acceso. Aunque está bastante superada la idea de concebir el trabajo de la casa sólo para las mujeres, todavía queda camino por recorrer.
La sobreprotección de los niños con práctica machista sustentada “que las niñas deben atender a los hermanos y los hombre para la calle”, hay que superarla ofreciendo oportunidades, para que ambos -independiente de sus sexo-, se corresponsabilicen en la realización de tareas, para el bien común de esa pequeña comunidad llamada familia.
En la familia venezolana se observa que hay debilidad con respecto al matrimonio porque la mayoría de la familia son conyugues también son de bajos recursos y divorciados por problemas y dejan los hijos desamparados. La mujer en la familia venezolana es el centro de la familia porque se dedica a sacar a sus hijos adelante para que tengan un buen porvenir. La mujer venezolana la tienen como ama de casa y no como una mujer luchadora y trabajadora. Urdaneta Nairobis

Meneame
del.icio.us